Que fácil sería si fuera indiferente a todo. Fácil sería olvidar problemas, angustias… Tu cara!
Envenenados estamos… Y la nostalgia ya no surte efecto en nuestro corazón. Apagados con el frío viento de la indiferencia, convirtiéndonos en automatas de nuestro ego, y paradojicamente entregando todo el inmundo ser a las banalidades y a los objetos, satisfaciendo así los más íntimos caprichos de la vanidad y el deseo.
Y es así como te empecé a querer.
Será así como te tendré que aborrecer, será así… que ante mis ojos el deseo de lograr la perfección se convertira en arrepentimiento. Es así… Cuando el megalomaniaco se equivoca!

