El tiempo se agota… huye, huye, huye!
No podremos escapar, es el fin, es inútil resistirse…
No lo lograremos, nuestra mente ha sido absorbida y nuestros esfuerzos se hunden en el abismo de la desolación…
Escapar a las fauces oscuras y pestilentes de la cadena social es tan difícil, el condicionamiento es grave, y ni siquiera no dimos cuenta hasta que ya era demasiado tarde.
Seguimos esperando respuestas a todas nuestras dudas, sin tener la capacidad de reconocer nuestros errores.
